| Cómo
alcanzar la bendición de Dios |
| Claudio Ovejero |
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Lucas 5:17-25
INTRODUCCIÓN:
Ese
día el poder del Señor estaba sobre Jesús para sanar.
Dios
espera por alguien que desate su poder. Estos hombres de la historia
Bíblica, no se detuvieron frente a los obstáculos.
Ellos
sabían que la respuesta esta acercarse a Jesús.
Las
imposibilidades no fueron para ellos un impedimento.
Las
multitudes no serían un impedimento.
Las
puertas bloqueadas no serían un impedimento.
Las
ventanas obstruidas no serían un impedimento.
\Era
necesario esforzarse y entrar por el techo. Por allí ellos descolgaron
al paralítico. Dios nunca cambia. Lo que cambia es nuestra necesidad
de Dios. Lo que cambia es nuestra hambre, nuestra búsqueda.
Ejemplo:
La electricidad (poder) no está en el artefacto sino en la línea.
Al conectar el artefacto a la línea, este empieza a funcionar.
El
poder está en el Nombre de Jesucristo. La cruz es una fuente inagotable
de Poder. "Todo está allí" ¿Cuales son los techos que
debemos romper para alcanzar la bendición de Jesús?
1-
ROMPIENDO EL TECHO DE LA INCREDULIDAD
Lo
primero que debemos romper es el techo de la incredulidad. La
incredulidad se levanta para no recibir el milagro que Dios quiere
hacer en nuestras vidas.
Estos
hombres no dudaron en romper el techo y meter por allí al paralítico.
La
mente racional se opone a todo lo que es de la fe. Al querer acceder
a un milagro la mente se levanta y me dice que es imposible.
Todo
lo que Dios me dijo que va a hacer en mi vida es confrontado con
la crudeza de la realidad y en mi corazón se despiertan argumentos
que si los oigo se convierten en verdaderas fortalezas, en techos
que debo de romper.
No
me debo quedar con los no de mi realidad. Debo deshacerlos mediante
la fe.
2 - ROMPIENDO EL TECHO DEL ORGULLO
El
orgullo es el que quiere decirme que yo puedo. Es mi propia prudencia
y sabiduría por sobre la palabra que Dios me dio.
Si
Dios dijo El hará. Dios no es hombre para mentir.
Mi
orgullo es un verdadero techo que no me permite acceder a donde
está Jesús. La Biblia dice que Dios resiste al soberbio y da gracia
al humilde.
Debo
humillarme par acceder al lugar donde está Jesús y romper el techo
del orgullo. Ilustración: Naamán el Sirio.
Tuvo
que romper con su orgullo para recibir el milagro que Eliseo le
dijo que recibiría.
El
tuvo que humillarse. No debemos olvidarnos que somos barro en
sus manos.
3
- ROMPIENDO EL TECHO DEL ACOSTUMBRAMIENTO
Es otro techo
que debemos de romper. Caemos el riesgo de caer en el acostumbramiento
y así perder la llama de la pasión por Jesús.
En
Nazareth todos lo conocían a Jesús, Allí todos lo veían como el
hijo de José el carpintero. Estaban acostumbrados a Jesús.
Por
eso el no pudo hacer allí grandes milagros. Corremos el riesgo
de acostumbrarnos a lo sobrenatural y permitimos que lo sobrenatural
se convierta en natural. Corremos el riesgo de convertirnos en
religiosos.
Debemos
romper el techo del acostumbramiento.
Debemos
tener un corazón sensible.
4
- ROMPIENDO EL TECHO DE LA INCONSTANCIA
El hombre de doble
ánimo es inconstante en todos sus caminos.
Tenemos la necesidad de desarrollar
la perseverancia.
Debemos superar el desánimo.
debemos desarrollar una vida de tenacidad.
Una vez que se lo que quiero
no debo descansar. Lo debo volver a intentar.
5
- ROMPIENDO EL TECHO DEL RECHAZO
Muchas veces hay
personas que han sido marcadas en el pasado por el rechazo de
otros hacia ellos y siguen sintiendo en su interior ese mismo
sentimiento.
Creen
que en todo lugar donde vayan llegará el momento en que serán
dejados a un costado y rechazados.
El
temor al rechazo es un techo que se debe de romper para alcanzar
las cosas de Dios. debemos saber que una cosa es lo que otros
puedan opinar y otra es la verdad.
No
debo ser sensible alo que otros digan. Cuando se lo que quiero,
cuando se que mi objetivo es llegar a Jesús nada debe detenerme.
El
a nadie echa fuera, a nadie rechaza. No hay rechazo en Jesús.
PREGUNTAS:
¿Qué situación estas viviendo
hoy que hace que necesites llegar hasta donde está Jesús? (Que
cada uno comente sus necesidades).
¿Cuáles son los techos de
tu vida que debes de romper para encontrar a Jesús en tu necesidad?
Claudio Ovejero.
Extraído: Escuela de Lideres.